viernes, 30 de octubre de 2026

Discurso de la Presidenta del Comité Científico del XLII Congreso Sociedad Española de Calidad Asistencial


Las pequeñas virtudes que hacen grandes los encuentros

    Hay discursos que resumen un congreso y otros que nos recuerdan por qué merece la pena organizarlo. 

    Las palabras de Natalia Izquierdo García en la clausura del XLII Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial, celebrado en Gijón del 14 al 16 de octubre, pertenecen a esta segunda categoría.

    Como presidenta del Comité Científico, Natalia ha sido una pieza fundamental de este proyecto. Durante meses ha coordinado un trabajo intenso y exigente para dar forma al programa científico, seleccionar las comunicaciones, construir espacios de debate y reconocer las mejores experiencias e investigaciones. Pero, en su despedida, eligió hablarnos de algo que va mucho más allá de las tareas cumplidas: las virtudes minúsculas, esos gestos discretos de generosidad, complicidad, apoyo y cuidado que, sin hacer ruido, sostienen los grandes proyectos colectivos.

    Como presidente del Comité Organizador, he tenido la suerte de compartir con ella este camino y de comprobar que la calidad de un congreso no se mide únicamente por sus cifras, su programa o la excelencia de sus comunicaciones. También se mide por las personas que lo hacen posible, por los vínculos que construimos y por la huella que dejamos en los demás.

    En su breve discurso, Natalia nos invita a detenernos, agradecer y mirar lo verdaderamente importante. Y termina recordándonos aquello que da sentido a nuestro trabajo: escuchar a los pacientes, reconocer su voz y situarlos en el centro del sistema sanitario.

    Os invito a leer sus palabras. Porque, a veces, los mensajes más importantes no necesitan grandes discursos, sino la sensibilidad de quien sabe reconocer el valor de las pequeñas cosas.


Gracias Natalia.



DISCURSO DE NATALIA IZQUIERDO GARCIA EN EL ACTO DE CLAUSURA DEL XLII CONGRESO SECA 2026

"Hay un libro que lleva por título “elogio de las virtudes minúsculas” de Marina Van Zuylen, que reivindica la vida ordinaria, la imperfección y el valor de quienes no son héroes ni buscan grandes gestas. Es un libro que pone en valor cualidades discretas y silenciosas.

En el día de hoy, me gustaría elogiar esas virtudes minúsculas que he podido apreciar, a lo largo de estes días de Congreso y como presidenta del comité científico:

“La grandeza de una persona no se mide por sus actos más llamativos, sino por la delicadeza y constancia de sus gestos cotidianos”. 

Querido equipo del Comité, Gracias!


Me llevo esos pequeños detalles cotidianos que me han impulsado desde el inicio: Meses de miradas y sonrisas cómplices a través de la pantalla de Teams… y estos días, por fin, en persona.  Las palabras de aliento, los wasaps para guiarme en cada paso o los abrazos inesperados que llegaban justo a tiempo. Me siento afortunada de haber vivido estos momentos con gente que marca la calidad y la autenticidad.

Gracias Ricardo y Eugenia, dos referentes en el arte de las virtudes minúsculas.



Gracias Coté, Silvia y Marta, por darme la mano en este camino a ratos pedregoso.


“En un mundo lleno de distracciones, dar a alguien tu atención plena en los pequeños detalles es un acto de amor revolucionario”.





Gracias a vosotros/as congresistas (Casi 900). Por regalar vuestra “atención plena” a las mesas temáticas, a los espacios seca y sesiones técnicas, al acto inaugural y el de clausura. 

Gracias por compartir vuestras comunicaciones. Hacerlo, es un auténtico acto de “amor revolucionario”, porque al regalarnos vuestros trucos de magia (834 comunicaciones) nos habéis mostrado vuestra forma de trabajar, de entender la innovación y de impulsar la transformación para construir una mejor calidad asistencial.



“Apreciar las 'virtudes minúsculas' es aprender a amar lo imperfecto, lo ordinario y lo discreto que habita en cada ser humano."


Y finalmente gracias a vosotros/as, pacientes (más de 900). Por recordarnos con vuestra voz que sois los verdaderos protagonistas de todo esto y que queréis ser escuchados. Por recordarnos que la auténtica calidad es escuchar con empatía y situar a la persona en el centro del sistema sanitario.

Finaliza esta aventura, pero empiezan muchas más … y vamos a por ellas cargados de “valores que innovan y calidad que transforma”. 

Gracias"

Natalia izquierdo García. 

Presidenta Comité Científico SECA XLII-2026. 


domingo, 18 de octubre de 2026

XLII Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial 



    Del 14 al 16 de octubre se celebró en Gijón el 42 Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) y el 26 Congreso de la Sociedad de Calidad Asistencial del Principado de Asturias (PasQal), dónde se dieron cita casi 900 profesionales de todas las Comunidades Autónomas de nuestro país y con asistentes de Uruguay, Argentina, México, Perú... entre otros.

    En la carta de presentación del congreso se recordó la importancia de la calidad asistencial en el contexto actual, un contexto inundado de cambios profundos y crecientes retos para los sistemas sanitarios y para la sociedad en general. La calidad asistencial constituye una herramienta esencial para transformar la atención, fortalecer las organizaciones y responder a las nuevas necesidades de la sociedad.

    El congreso estableció como lema "Valores que Innovan. Calidad que Transforma", situando en el centro principios como la equidad, la seguridad del paciente, la sostenibilidad, la experiencia de los pacientes y profesionales, la innovación, el valor del reconocimiento del error y el aprendizaje continuo, como motores reales de mejora y adaptación en entornos inciertos.

    La imagen que encabeza este artículo es del cartel del congreso que se inspiró en la escultura titulada "Solidaridad " de Pepe Noja, que refleja la importancia de la unión, el trabajo compartido, la cooperación, el respeto a la diversidad, la autonomía y la libertad, como claves para avanzar en la sociedad.

    Como presidente de la Sociedad de Calidad Asistencial del Principado de Asturias, y como presidente del comité organizador de este encuentro, tuve el honor de dirigir unas palabras a los asistentes en el acto de inauguración que deseo compartir en este artículo.


Discurso del Presidente del Comité Organizador del XLII Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial.

 Gijón, 14 de octubre de 2026.

"Buenos días a todas y a todos.

    Es una enorme satisfacción daros la bienvenida a Gijón, a Asturias, al XLII Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial y al XXVI Congreso de la Sociedad de Calidad Asistencial del Principado de Asturias.

    Nos reunimos bajo un lema que expresa muy bien lo que nos convoca: «Valores que Innovan. Calidad que Transforma». Y lo hacemos con una respuesta extraordinaria: más de 800 comunicaciones y cerca de 900 personas inscritas, con aportaciones procedentes de todas las comunidades autónomas y también de profesionales en formación. Detrás de cada cifra hay personas, equipos y muchas horas de trabajo para mejorar la atención sanitaria.

    Este congreso tiene, además, un valor diferencial: es un verdadero encuentro entre profesiones y ámbitos distintos. Aquí compartimos experiencias médicos, enfermeras, personal administrativo, celadores, técnicos, economistas, ingenieros y muchos otros profesionales; personas de atención primaria, hospitales y salud mental, de organizaciones públicas y privadas.

    Esa pluralidad refleja la complejidad de la atención sanitaria: el resultado no depende de una sola consulta ni de una sola profesión, sino de muchos profesionales y servicios que deben coordinarse. La calidad mejora cuando aprendemos a comprender esas distintas perspectivas y trabajamos juntos.

    Gracias por estar aquí y por hacer de este congreso un espacio de encuentro, aprendizaje y compromiso compartido.


    Quiero empezar agradeciendo a las instituciones que nos acompañan y apoyan, y a todas las entidades colaboradoras y patrocinadoras que han contribuido a que este encuentro sea posible.

    Mi reconocimiento también al Comité Científico, al Comité Organizador, a la secretaría técnica y a todas las personas que, desde distintos lugares y con mucho trabajo que a menudo no se ve, han hecho posible llegar hasta aquí. Gracias a quienes participan como ponentes y moderadores, y, de manera muy especial, a quienes habéis enviado comunicaciones para compartir experiencias, investigaciones y proyectos.

    Organizar un congreso como este es un trabajo colectivo. Que hoy podamos encontrarnos aquí es el resultado de muchas voluntades que han decidido sumar.

    Quienes trabajamos en calidad asistencial sabemos que la calidad no consiste únicamente en cumplir procedimientos, elaborar indicadores o alcanzar una acreditación. Todo eso puede ser útil, pero solo tiene sentido si contribuye a algo esencial: ofrecer una atención mejor a las personas.

    La calidad es una manera de entender nuestro compromiso con los ciudadanos y con el ejercicio profesional. Es preguntarnos, de forma constante, si lo que hacemos aporta valor, si responde a las necesidades reales y si podemos hacerlo mejor.

    Por eso el lema de este congreso une dos ideas inseparables: los valores y la innovación. Innovar no significa incorporar una novedad por el simple hecho de que sea nueva. Significa encontrar mejores respuestas a los problemas que importan, con conocimiento, responsabilidad y una mirada puesta en las personas.

    Y la calidad tampoco es una meta a la que se llega para quedarse. Es un camino de mejora continua. En este sentido, me gusta recordar las palabras de Eduardo Galeano:

«La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar».

    Tal vez la excelencia sea algo parecido: un horizonte que no alcanzamos de una vez por todas, pero que nos ayuda a avanzar. Lo importante no es proclamar que somos excelentes, sino mantener la voluntad de aprender, revisar lo que hacemos y dar cada día un paso más.

    Para avanzar necesitamos humildad: reconocer que ningún equipo, centro o sistema tiene todas las respuestas. Necesitamos honestidad para mirar con rigor nuestros resultados, reconocer las dificultades y distinguir entre lo que funciona y aquello que todavía debemos mejorar.

    Y necesitamos generosidad para compartir. Compartir lo que ha dado resultado, pero también las preguntas, los límites y los aprendizajes que surgen cuando un proyecto no alcanza lo que esperábamos. Aprender de otras organizaciones y permitir que otras aprendan de nosotros es una de las grandes fortalezas de una comunidad como la nuestra.

    La mejora exige, además, espíritu crítico. No basta con hacer las cosas como siempre se han hecho ni con dar por buena una práctica porque parezca razonable. Tenemos que medir, contrastar, investigar y preguntarnos si los cambios producen realmente una mejora. La evidencia y la experiencia profesional deben ayudarnos a tomar mejores decisiones.

    Todo este esfuerzo pierde su sentido si olvidamos para quién trabajamos. En el centro de la calidad están las personas: pacientes, familiares, ciudadanía y también los profesionales que hacen posible la atención.

    Escuchar a pacientes y ciudadanos no puede ser un gesto simbólico ni una actividad puntual. Sus experiencias deben ayudarnos a definir problemas, diseñar servicios y evaluar si las respuestas que ofrecemos son las adecuadas. Por eso iniciativas como «La voz que abre el debate», que incorpora testimonios de pacientes al inicio de distintas mesas del congreso, nos recuerdan que detrás de cada proceso asistencial hay una historia y una persona que merece ser escuchada.

    Hablar de calidad es hablar también de seguridad, equidad, accesibilidad, efectividad y una buena experiencia asistencial. Es trabajar para reducir diferencias injustificadas, evitar que el lugar donde vivimos o nuestra situación personal condicionen la atención que recibimos, y procurar que los recursos se utilicen de manera responsable.

    Tenemos por delante grandes retos: los avances científicos y tecnológicos, la inteligencia artificial, la transformación de los servicios, la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y las expectativas cambiantes de la sociedad. No podemos ignorarlos, pero tampoco debemos abordarlos desde la fascinación por la novedad.

    La innovación debe ir acompañada de evaluación, criterio ético y responsabilidad. Hemos de preguntarnos no solo qué podemos hacer, sino qué debemos hacer, para quién, con qué resultados y a qué coste para las personas, para las organizaciones y para el entorno.

    La sostenibilidad no es ajena a la calidad. Incluye la capacidad de mantener una atención efectiva y equitativa en el tiempo, cuidar los recursos públicos y reducir el impacto ambiental de nuestra actividad. En definitiva, consiste en pensar también en quienes vendrán después de nosotros.

    Quiero terminar con unos versos de Ángel González, poeta asturiano, que expresan con mucha sensibilidad la tensión entre el esfuerzo que hacemos y la huella que finalmente permanece:

Trabajé el aire.
Se lo entregué al viento:
Voló, se deshizo
Se volvió silencio.

Por el ancho mar,
Por los altos cielos,
Trabajé la nada,
Realicé el esfuerzo,
Perforé la luz,
Ahondé el misterio.

Para nada, ahora,
Para nada, luego:
Humo son mis obras,
Ceniza mis hechos.

… y mi corazón
que se queda en ellos.

    Estos versos nos invitan a pensar qué queda de nuestro trabajo cuando termina un proyecto, cuando se cierra un congreso o cuando quienes lo impulsaron ya no están. Quizá no permanezcan todos los documentos, ni todos los indicadores, ni todas las iniciativas. Pero puede permanecer algo más importante: una idea que alguien hace suya, una práctica que se incorpora a la cultura de una organización, un profesional que aprende y transmite lo aprendido, una decisión que mejora la vida de un paciente.

    Ese es el legado que merece la pena construir. Que lo compartido aquí no se quede en estas salas; que se convierta en preguntas, proyectos y cambios concretos en nuestros centros y servicios. Que lo que aprendamos juntos llegue, de una manera u otra, a las personas a las que atendemos.

    Durante estos días, aprovechemos el congreso para escuchar, debatir, contrastar ideas y establecer nuevas colaboraciones. Hagamos de Gijón un lugar de encuentro y de Asturias un espacio desde el que seguir impulsando una cultura de calidad abierta, crítica, humana y comprometida.

    Gracias por vuestra presencia, por vuestro trabajo y por vuestra voluntad de mejorar. Os deseo un congreso provechoso, inspirador y lleno de conversaciones que continúen mucho después de que termine.

Muchas gracias."

sábado, 25 de abril de 2026

III Concurso fotográfico "Arte y Salud" del XXXIV Encuentro de Residentes FyC y Jornadas de Atención Primaria de Asturias.



Los días 8 y 9 de abril de 2026 se celebró el XXXIV Encuentro de Residentes de Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria y Jornadas de Atención Primaria de Asturias, con una fantástica organización por parte de la Unidad Docente. 

Más de 400 profesionales de Atención Primaria de Asturias se reunieron en el Palacio de Congresos de Oviedo.

Un encuentro que tiene como elemento esencial disfrutar con la presentación de los fantásticos trabajos de fin de residencia de los médicos/as y enfermeros/as que finalizan su período de formación especializada y a los que han dedicado ilusión, conocimiento, esfuerzo y mucha creatividad.

Por primera vez este año, Sociedad de Calidad Asistencial del Principado de Asturias (PasQal) tuvo el honor de participar patrocinando el premio otorgado al III Concurso Fotográfico del Encuentro que se convocó bajo el lema "Arte y Salud".

PasQal se ha comprometido a patrocinar el citado concurso de forma permanente en  los futuros encuentros que se celebren.


Este año, el premio consistía en una escultura conmemorativa 

y en una inscripción gratuita para el XLII Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) que tendrá lugar en el Recinto Ferial y Recinto Ferial y Palacio de Congresos Luis Adaro en Gijón, del 14 al 16 de Octubre de 2026, y dónde podrán tener oportunidad de presentar y compartir sus investigaciones, experiencias e innovaciones.

El lema del congreso #SECA26 "Valores que innovan. Calidad que transforma" encaja perfectamente con este encuentro y con el concurso fotográfico que patrocinamos.

El jurado que otorgo el premio estaba constituido por dos socios de PasQal, Ángel Luis Mones Iglesias y Susana Cañibano Diez, que, de forma desinteresada, valoraron las fotografías presentadas de forma independiente y anónima.

Además, este año PasQal ha establecido la gratuidad para los residentes de primer año a la hora de hacerse socios de la sociedad; por tanto, todos los residentes de primer año de cualquier especialidad sanitaria están exentos de pagar cuota de socio durante ese primer año.


Como presidente de la Sociedad de Calidad Asistencial del Principado de Asturias tuve la responsabilidad y el placer de hacer entrega del premio a la fotografía ganadora durante la ceremonia de clausura.


Me apetece compartir con todos el breve discurso que tuve la oportunidad de dirigir a los residentes y resto de profesionales asistentes en el acto de entrega del premio.


"Buenas tardes,

Es un verdadero placer acompañaros en esta III edición del Congreso Fotográfico de la Jornada de Atención Primaria y Encuentro de Residentes de Asturias.


Gracias a la Unidad Docente por brindarnos la oportunidad de compartir este momento en un espacio que une algo tan importante como la mirada clínica… con la mirada humana.


Porque la fotografía, en el fondo, tiene mucho que ver con la calidad asistencial.

 

Ambas nos invitan a detenernos.

A observar.

A enfocar lo importante.

Y, sobre todo, a mirar con intención.

 

En nuestro día a día, tanto en medicina de familia como en enfermería familiar y comunitaria, trabajamos en entornos complejos, con decisiones rápidas, con presión asistencial. Pero hay algo que no debería perderse nunca: la voluntad de hacer las cosas cada vez mejor.


Y eso no es solo una cuestión técnica.

Es, sobre todo, una cuestión de valores.

 

Valores como la honestidad para reconocer lo que no funciona.

La valentía para cambiarlo.

La generosidad para compartir lo aprendido.

Y la humildad para saber que siempre podemos mejorar.


La calidad asistencial, entendida así, es una forma de estar en la profesión. Una forma de cuidar.


Cuidar mejor a nuestros pacientes, pero también cuidarnos entre nosotros como equipos.


Cuidar nuestras decisiones, nuestros procesos, y el sistema sanitario que compartimos.


Y esa cultura de mejora se construye, sobre todo, en espacios como este. Donde se encuentran distintas disciplinas, distintas generaciones, distintas miradas.


Porque es ahí, en el intercambio y en la reflexión compartida, donde realmente avanzamos.

 

Y hoy, precisamente, celebramos una forma de mirar.

 

El jurado ha decidido otorgar por unanimidad el premio a la fotografía titulada “Toca compañeira toca”, presentada por Daida Saray Almeida López, médico interno residente de cuarto año de Medicina Familiar y Comunitaria, del Centro Periférico El Espín en Coaña.

 

Una imagen que, como bien describe su autora:

 

“Entre la ría y el mar, mujeres del mundo rural se reúnen para compartir canto y memoria. La pandereta marca el pulso de la tradición oral, 

tejiendo comunidad. Juntas alivian penas y transforman la compañía en cuidado”.

 

El jurado ha destacado varios aspectos que nos parecen especialmente significativos.

 

En primer lugar, cómo la obra refleja al profesional sanitario desde el arte, la creatividad y las relaciones humanas.

 

En segundo lugar, cómo transmite una visión personal de la salud y del cuidado, llena de reflexión, sensibilidad y compromiso.

 

Y, finalmente, cómo nos muestra que comprender y acompañar mejor a las personas y a las comunidades es, en sí mismo, una forma esencial de cuidar.

 

Porque esta imagen nos recuerda algo fundamental: que la salud no ocurre solo en las consultas.

 

Ocurre en la comunidad.  


En los vínculos.

En los espacios compartidos.

 

En esos momentos donde las personas se encuentran, se escuchan y se sostienen.

 

Y quizá ahí, en esa pandereta que marca el ritmo, en ese canto compartido, hay también una lección para todos nosotros: que cuidar no es solo intervenir, sino también acompañar. No es solo tratar, sino también estar.

 

A quienes estáis en formación, residentes, me gustaría deciros algo muy sencillo: esta forma de mirar la profesión empieza desde el primer día. En cada gesto, en cada decisión, en cada paciente.

 

Y merece la pena cultivarla.

 

Porque al final, más allá de la técnica, lo que permanece es cómo hacemos sentir a las personas.

 

Y ahora sí,

 

Enhorabuena a todos los participantes, y muy especialmente a Daida por esta obra que nos invita a mirar más allá.

 

Gracias por recordarnos, a través de tu fotografía, que cuidar también es tejer comunidad.

 

Muchas gracias."


Nos vemos en #SECA26 en Gijón del 14 al 16 de Octubre de 2026, no os lo podéis perder!


Y, nos veremos también en el próximo encuentro de residentes disfrutando del mismo y del honor de entregar el premio del IV Concurso fotográfico en 2027.

domingo, 4 de enero de 2026

42 Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial


 🚨🚨Atención‼️

En este año 2026 se celebrará el Congreso Nacional de Calidad Asistencial en Asturias.

📍Gijón. 📅14-16 de Octubre de 2026

👉 Una oportunidad única para presentar tus experiencias, investigaciones e innovaciones en cualquier campo de la salud, y conocer lo que se hace en otros centros de España.

🕊️ Un congreso que pretende fomentar la cultura de la mejora continua de la calidad en los centros sanitarios y sociosanitarios del país, así como en las instituciones y empresas relacionadas.

🕊️ Una cultura que se apoya en valores imprescindibles para la sociedad, como el espíritu crítico, la reflexión constructiva, el anhelo por la búsqueda de la excelencia y la innovación, la valoración de los errores como elemento clave para seguir mejorando e innovando, la templanza en la toma de decisiones que nos ayuden a evitar precipitaciones y urgencias imaginarias, la importancia de la participación generosa de la sociedad para construir sociedades democráticas donde todos y todas tengan cabida y puedan desarrollar proyectos de vida ilusionantes, sociedades que integren y no excluyan.

🕊️Por todo esto, y por más, el lema de este XLII Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) y de la Sociedad de Calidad Asistencial del Principiado de Asturias (PASQAL) es “VALORES QUE INNOVAN. CALIDAD QUE TRANSFORMA”porque los valores deben ser el faro que guíe la innovación y cualquier medida que se implemente en la sociedad.

🤔Sigue los avances en la web de PasQal y de SECA y en nuestras redes sociales, y no te lo pierdas‼️

www.pasqal.org


domingo, 7 de septiembre de 2025

Derecho a una Segunda Opinión: Autonomía vs Accesibilidad.

 


El derecho a una segunda opinión médica es aun componente fundamental de la autonomía del paciente, reconocido en el marco legal español. A nivel nacional, la ley 41/2002 y la Ley 16/2003 establecen las bases y principios de este derecho, elevándolo de una simple práctica médica a una garantía legal dentro del Sistema Nacional de Salud. 

Sin embargo, la regulación y desarrollo práctico de este derecho han sido delegados a las Comunidades Autónomas, administraciones que atesoran las competencias en sanidad. Esto ha generado una notable heterogeneidad en su aplicación.

La regulación de este derecho no esta exento de dificultades a la hora de garantizarlo y a la vez, hacer que sea compatible con el acceso de otras personas a la asistencia sanitaria por primera vez en un tiempo adecuado. Este problema es aún más marcado en esta época post-pandemia por COVID que ha generado unas importantes listas de espera en todas las Comunidades Autónomas.


1. FUNDAMENTACIÓN


1.1. Normativa reguladora

La base normativa del derecho a una segunda opinión médica en España se asienta sobre dos normas de carácter nacional.

La primera es la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica y reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

Esta normativa no menciona explícitamente el derecho a una segunda opinión en su texto, pero establece el principio fundamental en el que se sustenta en su artículo 2.3. El cual expresa lo siguiente: "El paciente o usuario tiene derecho a decidir libremente, después de recibir la información adecuada, entre las opciones clínicas disponibles."


Este principio marca un cambio de paradigma en la relación médico-paciente, transformando al paciente de un "objeto" pasivo de la atención sanitaria a un "sujeto" activo y participe en las decisiones sobre su propia salud.

La segunda normativa básica es la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud. Esta norma reconoce expresamente en su artículo 4.a. el derecho de todo ciudadano "A disponer de una segunda opinión facultativa sobre su proceso, en los términos previstos en el artículo 28.1".

El artículo 28.1 remite el desarrollo concreto de este derecho a cada comunidad autónoma como instituciones competentes en materia de salud:  "Las instituciones asistenciales velarán por la adecuación de su organización para facilitar la libre elección de facultativo y una segunda opinión en los términos que reglamentariamente se establezcan."

Por tanto, la normativa estatal establece el marco general y el principio del derecho, pero delega su ejecución práctica a las administraciones autonómicas. La efectividad práctica de este derecho, en consecuencia, no depende únicamente de su reconocimiento legal a nivel estatal, sino de las regulaciones específicas de cada comunidad autónoma.


1.2. Fundamentación del Derecho y la Protección de la Autonomía del Paciente.


El derecho a la segunda opinión médica se enmarca dentro del derecho a la protección de la salud reconocido en el artículo 43 de la Constitución Española.

Más allá de ser una mera herramienta administrativa, su propósito es proteger y fortalecer la autonomía del paciente, empoderándolo para tomar decisiones bien fundamentadas y con plena confianza, especialmente en circunstancias de gran dificultad o gravedad. 

Su valor reside en permitir al paciente contrastar un primer diagnóstico y opción terapéutica, lo que genera mayor tranquilidad y reduce la incertidumbre y la angustia que acompaña a una enfermedad grave.

Obviamente, el reconocimiento de este derecho no pretende poner en duda la profesionalidad del médico que realizo la primera orientación diagnóstica y terapéutica, sino proporcionar una perspectiva complementaria y adicional que pueda confirmar el diagnóstico y proponer tratamientos alternativos, o simplemente, confirmar el previo, lo cual aportará al paciente y familia mayor seguridad y tranquilidad. En enfermedades raras, complejas o con tratamientos de alto riesgo, la segunda opinión se convierte en un recurso de alto valor para explorar todas las opciones posibles y asegurar el plan terapéutico más adecuado para el paciente. Su importancia, como vemos, trasciende el ámbito clínico para tener una importante dimensión psicológica y bioética.


2. SITUACIÓN DE LA REGULACIÓN DE LAS SEGUNDAS OPINIONES EN LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS.



La sanidad en España esta descentralizada en su mayor parte. Esto genera una variedad no despreciable de normativas que regulan los diferentes derechos introduciendo en ocasiones matices diferentes. Esta descentralización permite adaptar la normativa a las particularidades propias de los ciudadanos de un territorio concreto, acercando la misma a las singulares características de esa población y territorio, a una determinada sensibilidad o necesidades diferenciales. Pero también, esta descentralización puede generar inequidades en el acceso sin mayor justificación que son diferentes organismos legisladores y gestores.

En el caso de la segunda opinión, hemos podido comprobar que la normativa nacional reconoce el derecho pero deja el desarrollo normativo del mismo a la competencia de cada comunidad autónoma, y por tanto, cada comunidad ha desarrollado criterios propios y procedimientos que han generado un mosaico de normativas a lo largo del territorio.


2.1. Normativas Autonómicas vigentes.


3. ASPECTOS A CONSIDERAR EN EL DESARROLLO DEL DERECHO A UNA SEGUNDA OPINIÓN: PROCEDIMIENTO

En este apartado intentamos aproximarnos a aquellos aspectos que, a nuestro juicio, deberían contemplarse en el desarrollo normativo que garantice este derecho de forma práctica.


3.1. Sujeto de derecho.

La legitimación de este derecho recae en el propio paciente, pero se extiende a tutores en personas legalmente incapacitadas o menores no emancipados. También podría ejercerlo una persona (familiar, parejas derecho u otras personas) expresamente autorizadas por el paciente, con el objeto de que dicho derecho pueda ser ejercido por aquellos pacientes que en un momento dado no puedan tomar decisiones por si mismos.

A su vez, este derecho es exclusivo del paciente, es decir no puede ser ejercido por terceras personas sin estar autorizadas por el mismo. No se puede solicitar na segunda opinión para un diagnóstico de un familiar si el no desea esa segunda opinión por mucho que nosotros dudemos de la misma.

Este derecho también se estableces la primera atención se realizó en centros públicos, es decir, son pacientes cuyo primera opinión se haya producido en un centro público del servicio de salud correspondiente.


3.2. Propósito del derecho a una segunda opinión médica.

El objetivo es que el paciente pueda obtener un informe de un segundo facultativo para contrastar un diagnóstico o una propuesta terapéutica inicial, en casos de enfermedades graves, raras, o que comprometen la calidad de vida.

También suelen ser motivos excluyentes que el paciente requiera un tratamiento urgente o inmediato.



3.3. Aspectos sobre los que cabe una segunda opinión.

La normativa reguladora debe explicitar que aspectos concretos son sobre los que se solicita una segunda opinión, y deben ser relevantes. Se suelen circunscribir a confirmación del diagnóstico y/o al tratamiento planteado. Y debería explicarse sobre el aspecto concreto se desea esta segunda opinión, quizás estamos de acuerdo en el diagnóstico pero queremos conocer, debido a los riesgos, si hay otras alternativas terapéuticas.

Una mala relación médico-paciente es una de las razones más frecuentes para que un paciente solicite una segunda opinión médica. En este sentido, la segunda opinión médica es un acto clínico con un propósito específico de confirmación diagnóstica o terapéutica, no es una herramienta para la gestión de la relación interpersonal.


3.4. Problemas de salud sujetos al derecho: universal o limitada.

La normativa debe regular si la segunda opinión es universal, es decir, se puede solicitar para cualquier proceso patológico independientemente de la gravedad y trascendencia o se considera un recurso restringido a patologías graves o tratamientos con alto riesgo. En la mayoría de las normativas se restringe el derecho a patologías de gran impacto, enfermedades raras, enfermedades con pronóstico fatal o de riesgo vital elevar (enfermedades neoplásicas malignas, cardiopatías congénitas, necesidad de trasplante, enfermedades degenerativas del SNC...). En resumen, lo habitual es que se limite a procesos graves mal pronostico, enfermedades complejas o raras; y que no este abierto el derecho a cualquier proceso patológico.


3.5. Órgano competente en la toma de decisión.

La normativa debe regular a dónde deben dirigir sus peticiones los pacientes, que organismo será el encargado de tomar la decisión de aceptar o no, y a quién se le va a adjudicar. 

En este sentido, hay diferencias en las diferentes Comunidades Autónomas. Hay algunas como Andalucía que centralizan esa toma de decisión en una Unidad Central de Tramitación y otras en las que se dirige a Hospitales concretos donde el paciente desea recibir esa segunda opinión. 

Este aspecto es trascendente si deseamos que el derecho garantice la elección del paciente del centro e incluso del profesional o se garantiza el derecho a una segunda opinión médica pero no el recurso que lo va a resolver.  

La primera opción (elección de centro y/o especialista) podría aportar una mayor cercanía a las preferencias del paciente y por tanto incrementar secundariamente su satisfacción con el ejercicio de este derecho. 

La segunda opción (elección de centro y/o profesional por la administración) permite una gestión de los recursos más flexible, pudiendo orientar las segundas opiniones a centros con menor demora y mayor capacidad de atención en cada momento. En general, en estos casos la administración autonómica selecciona el centro de destino, siendo el profesional elegido por el propio centro sanitario, en general, por distribución del jefe de servicio.

En el caso de que la asignación sea por la administración podría darse la opción al paciente de hacer una propuesta (no vinculante) de que centro y/o profesional desearía que analizase su caso, como camino intermedio para acercarnos a las preferencias del paciente pero sin coartar la necesaria flexibilidad y eficiencia en la gestión de los recursos sanitarios públicos.


3.6. Diferenciación del derecho a una segunda opinión médica del derecho a una libre elección de especialista.




Es importante diferenciar el derecho a una segunda opinión médica y el derecho a libre elección de especialista. En la mayor parte de las Comunidades Autónomas que regulan el derecho a una segunda opinión médica regulan de forma diferenciada la libre elección de especialista.

Sin pretender entrar en profundidad en los matices del derecho a libre elección de especialista, si que debemos recordar que este derecho comienza su singladura con la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, donde se establece que los ciudadanos tienen derecho a elegir médico en el ámbito de atención primaria y lo remite a regulaciones posteriores. 

 El Real Decreto 1575/1993, de 10 de septiembre, es la normativa posterior que regula la libre elección del médico en Atención Primaria.

La regulación del derecho a la libre elección de médico en hospitales viene definida por el Decreto 8/1996, el cual la restringe a determinadas especialidades y siempre a facultativos de hospitales o centro de especialidades el área sanitaria correspondiente, respetando con ello la organización territorial del sistema sanitario.

En el Principado de Asturias, la Ley 7/2019, de 29 de marzo, de Salud, reconoce en su artículo 52.d el derecho a libre elección de médico especialista tanto en atención primaria como en hospitales, pero deja su desarrollo pendiente de futuras normativas y lo referencia a la Ley 14/1986.

Por tanto, son derechos diferentes con propósitos diferentes que en general han desarrollado normativas específicas, aunque puede haber momentos de interrelaciona entre ambas situaciones; por ejemplo, si tras la valoración de una segunda opinión, el informe es discordante sobre lo expuesto en la primera valoración, el paciente podría ser atendido en el centro emisor de la segunda opinión.


3.7. ¿En qué consiste la Segunda Opinión Médica?




El derecho a una segunda opinión médica se basa, en la mayoría de los casos regulados, en un análisis de la documentación clínica (informes, pruebas diagnósticas ya realizadas y complementariamente historia clínica si se tiene acceso) que soportan el motivo de discrepancia (diagnóstico y/o opción terapéutica). 

El profesional que emite el informe lo hace de forma general tras el análisis de dicha documentación sin necesidad de un nuevo examen presencial. Es decir, no genera, una nueva cita del paciente con el facultativo asignado para esa segunda opinión.

El facultativo asignado para realizar el informe de la segunda opinión, podría, de forma excepcional, citar al paciente para un examen presencial o solicitar nuevas pruebas complementarias debidamente justificadas.

Este procedimiento centrado en la revisión documental permite evitar duplicidad de pruebas e intenta mejorar la utilización eficiente de los recursos del sistema. Obviamente, este procedimiento puede no satisfacer las expectativas del paciente que en ocasiones desea la interacción personal con otro facultativo, y podría condicionar la confianza en el resultado de esa segunda opinión facultativa.


3.8. Límite en el número de solicitudes de segundas opiniones médicas.

La mayor parte de las normativas han regulado un límite explícito de solicitudes de segundas opiniones. En general, se puede solicitar una sola vez por proceso asistencial.

Este límite pretende equilibrar el derecho del paciente con la gestión de recursos del sistema público, evitando que el paciente pueda solicitar múltiples opiniones sobre un mismo caso, lo que podría generar una carga innecesaria de los servicios y un uso ineficiente de los mismos.


3.9. Resultados de la Segunda Opinión Médica.

En el caso que la solicitud de segunda opinión médica cumpla los requisitos establecidos y por tanto se acepte, el resultado final de la misma será un informe emitido por el facultativo responsable que será concordante o discordante con los informes iniciales en el aspecto en el que se haya planteado la solicitud (diagnóstico o tratamiento).



3.10 ¿Qué pasa después de la segunda opinión médica?

En caso que el informe sea concordante con el emitido en primera instancia, el paciente seguirá el seguimiento por el hospital de referencia o de origen.

En el caso que la opinión sea discordante, las normativas establecen el procedimiento de asignación del centro que seguirá al paciente, siendo lo más frecuente que sea seguido por el centro emisor de la segunda opinión.

Esta asignación será vinculante solo para el proceso asistencial que ha generado esta segunda opinión, y no para otros procesos en los cuales su hospital de referencia será siendo el inicial. Un tema controvertido son las pruebas derivadas de ese proceso que pueden ser realizadas en el centro de referencia o en el centro que atiende la segunda opinión. En general, por cercanía al paciente debería prevalecer realizarse las pruebas complementarias lo más cerca del paciente, siempre que los resultados puedan ser consultados por el médico responsable del proceso.


3.11. Plazos de respuesta.

En algún caso las normativas establecen compromiso de plazos de respuesta, y pueden diferenciar los períodos diferenciados. Por un lado un plazo para aceptar o rechazar la solicitud de segunda opinión, y en caso de aceptación se puede establecer un plazo de emisión del informe.


4. Reflexión ética: Derecho a la Segunda Opinión vs Acceso a Primera Atención Sanitaria.




Beauchamp y Childress, ya en 1978, establecieron los principios básicos de la bioética: Autonomía, Beneficencia, No maleficencia y Justicia.

Como comentamos anteriormente el derecho a una segunda opinión médica se apoya en el principio bioético de la Autonomía, es decir el derecho de la persona a tomar decisiones libres e INFORMADAS sobre su vida, y en este caso sobre su salud, sin coacciones ni presiones externas.

Este derecho también podría considerarse que de alguna manera potencia la beneficencia y la no maleficencia, ya que al ser revisado el caso por otro profesional podría estimarse que se maximizan las garantías científico-técnicas.

Por el contrario, este derecho puede entrar en conflicto con el principio de Justicia.  Entendido como garantizar una distribución equitativa de los recursos de salud y la no discriminación, asegurando que todas las personas reciban un tratamiento justo y acceso igualitario a la atención médica sin importar su raza, género, religión, estatus socioeconómico u otras características personales.

Debemos ser conscientes que siempre existe un coste-oportunidad en cada una de las decisiones que tomamos. Al elegir una alternativa renunciamos a otra, en este caso el tiempo dedicado a valorar una segunda opinión de pacientes con diagnóstico y tratamiento pautado podría dedicarse a atender a pacientes que no han sido atendidos aún, que desconocemos el diagnóstico y que no tiene opción terapéutica propuesta.

Esto es especialmente relevante tras el enorme impacto de la pandemia en las listas de espera en nuestros sistemas sanitarios, con importantes incrementos en las mismas y en las demoras en la atención.

Sin duda, este conflicto entre principios éticos es complejo y sin duda debe dirigir el desarrollo normativo en este campo en este momento, y quizás el derecho a una segunda opinión debe restringirse a situaciones graves y de gran impacto, priorizando con ello el primer acceso a la atención sanitaria, y con ello el principio de protección a la salud que garantiza nuestra constitución.