domingo, 17 de diciembre de 2023

"Shokunin" o el camino de la Búsqueda de la Excelencia.

Bosque Nocturno, 2022. Pablo Hugo Rozada Vena.
 

    El sábado, 16 de diciembre de 2023, acudí a la inauguración de la Exposición "Shokunin" de Pablo Hugo Rozada Vena en el Museo Antón (Centro de Escultura de Candás) en Candás (Carreño-Asturias).

    A parte de disfrutar de las maravillosas esculturas en cerámica de este artista asturiano me llamó la atención el titulo de la exposición... "Shokunin" y me plantee profundizar algo más en este concepto.

    "Shokunin" término japonés podría traducirse al castellano como "artesano", aunque esta es una traducción que se queda corta. "Shokunin" hace referencia al artesano japonés que dedica toda subida a ser un maestro en lo suyo.






    "Shokunin", por tanto, implica una persona que vive enamorada de su oficio y apasionada por adquirir las habilidades técnicas necesarias para convertirse en un maestro en su área de trabajo.






    "Shokunin" implica la búsqueda continua de la perfección a través de una vida dedicada al trabajo, no importa el tiempo dedicado sino esa búsqueda continua. 


    Pero no sólo implica esa búsqueda por lograr la excelencia en el oficio, sino que implica también una obligación moral de trabajar y dar lo mejor de uno mismo a la sociedad de la que formamos parte.







    La mayor satisfacción de estos artesanos no viene de las remuneraciones económicas o de reconocimientos, sino del honor y respeto a su profesión.


"Shokunin" implica por tanto:

👉 Búsqueda de la excelencia o de la perfección.

👉 Implica una misión, una forma de vida.

👉 Significa Compromiso.

👉 Precisa necesariamente ganas de aprender continuamente, y consecuentemente, humildad.

👉 Refleja Sencillez, y por tanto, pretende eliminar lo accesorio y llegar a la esencia de lo imprescindible.

👉 Y necesariamente implica PASIÓN... debes enamorarte de lo que haces.







    Aunque es un sin la profundidad precisa para conocer realmente lo que implica en la cultura japonesa dicho concepto, es inevitable, sentir una cierta admiración por estos artesanos y la filosofía que parece encerrar este concepto.

   



    "Shokunin" nos acerca al concepto de la "ética del trabajo", entendida como el conjunto de valores y principios que nos guían en nuestras interacciones y decisiones laborales, y es plenamente aplicable a otros ámbitos profesionales como puede ser el sector de la salud.

    Nos acerca a la cultura de la mejora continua de la calidad, la búsqueda de la excelencia, la necesidad de la formación continua, la responsabilidad social corporativa; en resumen, una gran exposición que nos permite reflexionar sobre el arte y el compromiso con nuestro trabajo.

domingo, 10 de diciembre de 2023

"La Responsabilidad Social Corporativa en las Instituciones Sanitarias"


 

    Este año la Asociación de Calidad Asistencial del Principado de Asturias (PasQal) celebra el 20 de diciembre de 2023 a las 17:30 horas en el Hospital Monte Naranco (Oviedo) su Jornada Técnica Anual (#JTPASQAL23) sobre un tema de acuciante actualidad como es la Responsabilidad Social Corporativa en las Instituciones Sanitarias. 

    La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) se define como el comportamiento que debe adoptar una organización ante sus grupos de interés y la sociedad en su conjunto que obliga a adoptar determinados compromisos.

    Una organización es socialmente responsable cuando integra en su política el compromiso de atender las necesidades, preocupaciones e intereses de los grupos sociales con los que se pueda relacionar, ya sean de cerca o de lejos, de manera directa o indirecta.

    Las iniciativas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) se van incorporando de forma progresiva a las organizaciones de todos los sectores. 

    El número de empresas europeas que desarrollan estrategias de responsabilidad social se ha incrementado de forma exponencial en los últimos años. La estrategia de la Unión Europea para el 2011-2014 se hace un llamamiento a los Estados miembros para elaborar o renovar sus planes de acción para promover la responsabilidad social empresarial. 

    En España, la responsabilidad social corporativa recibe un claro impulso con la creación del Consejo Estatal de Responsabilidad Social Empresarial y la aprobación de la Ley 2/2011 de Economía Sostenible.

    Esta ley promueve la responsabilidad social de las empresas y define objetivos relacionados con la transparencia, el buen gobierno corporativo y aspectos sociales y medioambientales.

    La Estrategia Española de Responsabilidad Social de las Empresas 2014-2020 promueve que las administraciones públicas se apliquen a sí mismas los criterios que inspira la responsabilidad social corporativa, y hacerlo con ejemplaridad. 

    Por ello, el sector público de la salud como parte de la administración pública que es no puede quedarse al margen de la nueva forma de dirigir las organizaciones; y debe alinear la gestión y la estrategia con criterios económicos, sociales y medioambientales en respuesta a las demandas sociales relacionadas con el desarrollo sostenible y la transparencia.

    Lo más importante en la responsabilidad social en el sector de la salud es la sostenibilidad asociada a aspectos económicos, sociales, medioambientales y de buen gobierno corporativo. Los hospitales y centros sanitarios deben tener una mayor implicación con su entorno, así como con una mayor rendición de cuentas a la sociedad.

    La importancia del sector sanitario en la sostenibilidad del medio ambiente se ha puesto de relevancia por la Organización Mundial de la Salud, que nos recuerda que la huella climática del sector de la salud equivale al 4,4% de las emisiones globales netas (2 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente). 

    La huella climática de nuestro sector equivale a las emisiones anuales de gases de efecto invernadero de 514 centrales eléctricas de carbón.

    Si el sector salud fuera un país sería el quinto mayor emisor del planeta.

    En 2015, la ONU aprobó la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible, como una oportunidad para los países y sus sociedades para iniciar un camino nuevo con el que mejorar la vida de todas las personas sin dejar a nadie atrás. 

    Esta agenda cuenta con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que establecen diferentes estrategias para fomentar el crecimiento económico y abordar una serie de necesidades sociales al tiempo que se combate el cambio climático y se protege al medio ambiente. Esta agenda nos interpela a todos y cada uno de nosotros, y a todas y cada una de las organizaciones sanitarias en las que trabajamos, debiendo incorporar esos objetivos a la estrategia propia de cada institución.

    Esto condiciona la implementación de una cultura organizativa que no solo debe fijar objetivos y metas en relación con la salud y el bienestar de los pacientes, sino que debe tener en cuenta la relación que se establece con los grupos de interés. Es necesario un modelo de gestión que incorpore la responsabilidad social corporativa como un elemento más en la política y en las estrategias de los hospitales.

    La RSC es un modelo de gestión que busca eficiencia y sostenibilidad; actúa desde los valores para generar oportunidades de desarrollo económico y social; se compromete con las personas y el entorno; minimizando los impactos y teniendo en cuenta a los grupos de interés con los que interactúa. La RSC debe, por tanto, servir como instrumento de explicitación de la ética de la organización sanitaria.

    Los centros sanitarios ocupan, por todo ello, un lugar clave en el ejercicio de la responsabilidad social, y deben constituir un referente en la aplicación de sus valores y principios.

    Pero la entrada de RSC en los centros sanitarios de nuestro país  ha sido lenta y tardía.

    En 2015 nace la Red Sanitaria de Responsabilidad Social, en el seno del VII Curso de Gestión de Proyectos Sanitarios de la Sociedad Española de Directivos de Salud. Profesionales de siete hospitales de cuatro Comunidades Autónomas (Galicia, Madrid, Aragón y Cataluña) coincidieron en la necesidad de promover y promocionar políticas de RS en los centros sanitarios. Desde entonces han desarrollado diferentes proyectos y obtenido diferentes reconocimientos como el premio Hospital Optimista y el Premio Supercuidadores en 2018

    Actualmente se han incorporado otras comunidades autónomas y son más de 40 hospitales los que integran la red en este momento, estableciéndose como un referente para todos los hospitales de nuestro país.

    La RSC implica a la sociedad en general, a las organizaciones sanitarias y a los profesionales que formamos parte de ellas.

    Para comprender que es la Responsabilidad Social Corporativa y como nos implica a todos los profesionales de los centros sanitarios en nuestro quehacer diario, PasQal ha planteado la presente jornada con un excepcional panel de ponentes:


Ana María Díaz-Oliver Fernández-Hijicos. 

        Presidenta de la Red Sanitaria de Responsabilidad Social.

Bárbara Astilleros Carbajo.

        Directora asociada de relaciones institucionales en MSD responsable de Sostenibilidad/ESG en MSD España.

Ana Urmeneta López.

        Responsable de Sostenibilidad de Boehringer Ingelheim España.

Ricardo Llavona Fernández

        Director Gerente Centro Médico de Asturias.

                                                 🔜 Solicitada Acreditación.

                    👇 Inscripciones gratuitas en la página web de PasQal:

                     Inscripción en la #JTPASQAL23


Referencias Bibliográficas

🔎 Red Sanitaria de Responsabilidad Social. La Responsabilidad Social en los Hospitales de la Red Sanitaria de RS: Estructura y Funcionamiento. Human Review. 2022; 2-12.

🔎 Rodríguez Cala A, Calle Rodríguez C, Durán García N, Zöller B, Pons Rodríguez A. Responsabilidad Social Corporativa en los centros de la red hospitalaria de utilización pública en Cataluña. Gaceta Sanitaria. 2021: 35(1): 67-71.

🔎 Objetivos de Desarrollo Sostenible. ONU.

🔎 Huella Climática del Sector de la Salud. 2019. Salud Sin Daño. ARUP.

viernes, 2 de abril de 2021

5ª Actualización de la Estrategia de Vacunación frente a COVID-19 en España (30 de marzo 2021)

 


Entre el 27 de diciembre de 2020 y el 19 de marzo del 2021 los datos sobre la vacunación de COVID-19 del Registro de Vacunación del SNS nos informa de como evoluciona la estrategia de vacunación en nuestro país:

- 4.135.410 personas han recibido al menos una dosis de la vacuna.

- 67% son mujeres.

- 48% han recibido la pauta completa.

- 71% de las vacunas administradas son COMIRNATY (Pfizer/BioNTech), 24% AstraZeneca y 5% MODERNA).

- La proporción de personas vacunadas de población general es 1/10, un 8,7%.

- De las 388.432 personas institucionalizadas mayores o con discapacidad, el 98% han recibido al menos una dosis; y al 90% ya se les ha administrado la pauta completa.


El 30 de marzo de 2021 se publica la quinta actualización de la Estrategia de Vacunación frente a COVID-19 en España.

5ª Edición Estrategia Vacunación COVID-19 España


        Entre las principales novedades que incluye podemos citar:

    1. Ampliación del uso de la vacuna AstraZeneca por encima de los 55 años.

En las actualizaciones previas (3 y 4) se recomendaba la vacunación con AstraZeneca a personas entre 18 y 55 años. Esta recomendación se apoyaba en los datos disponibles hasta ese momento, procedentes de los ensayos clínicos evaluados para la autorización. Estos ensayos no permitían establecer la eficacia de la vacuna en personas mayores de 55 años de edad, debido al escaso número de participantes de esas edades incluidos en los ensayos. Desde ese momento han aparecido nuevos estudios realizados en contextos donde se ha usado la vacuna en un amplio número de personas mayores de esta edad.  Estos estudios muestran que la efectividad de la vacuna fue alta en edades alta (la referencia a los estudios aparece en el documento de la estrategia). Estos datos unidos a que el riesgo de enfermedad grave y muerte debido a la COVID-19 aumenta considerablemente con la edad, sobre todo a partir de los 60 años, hace que se decidiese suprimir la limitación de edad a menores de 55 años para la vacuna AstraZeneca. En este sentido, se completará la vacunación de los grupos de población priorizados por su actividad esencial (3 y 6), que estén en activo, sin límite de edad, en el casos concreto de ese colectivo. Se continuará vacunando a personas de 56 a 65 años (grupo 8) comenzando por la cohorte de mayor edad (año de nacimiento, 1956) e ir descendiendo en edad hasta completar ese grupo.


    2. Definición del grupo de personas con condiciones de muy alto riesgo.

En colaboración con Sociedades Científicas Científico Médicas de España junto con las coordinadas desde el Plan Nacional sobre el SIDA, se han valorado las diferentes condiciones que pueden considerarse de muy alto riesgo.  Las condiciones que finalmente se han recogido pueden verse en la imagen que ilustra el presente comentario. Se comenta en la Estrategia que estas personas "podrán captarse en los centros asistenciales a los que acuden de manera regular", poniendo énfasis en un aspecto relevante también a la hora de abordar el desarrollo de una estrategia de vacunación poblacional de esta entidad, la factibilidad de la logística. Para seguir avanzando rápidamente, que es la mejor protección para todos, debemos tener siempre en cuenta la factibilidad a la hora de llevar a la práctica cualquier estrategia. 

Estas personas se vacunarán de manera simultánea al grupo de edad de 70 a 79 años, si no les corresponde antes por grupo de edad. Se utilizarán cualquiera de las vacunas utilizadas pero preferentemente vacunas de ARNm.

lunes, 29 de marzo de 2021

España regula el Derecho a una Muerte Digna (1)

 


       El 25 de marzo de 2021 se publicó en el BOE la Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de la eutanasia en nuestro país. BOE Ley Orgánica 3/2021

    Es imposible en este momento no recordar a Ramón Sampedro, uno de los primeros españoles en solicitar la eutanasia y el suicidio asistido, y a Luis Montes, médico y luchador incansable por lograr la legalización de la eutanasia y del suicidio asistido.

    El poema que antecede a este texto corresponde a un poema de Ramón Sampedro publicado en su libro "Cuando Yo Caiga" en 2004, y que nos acerca a la experiencia personal de muchas personas que están sufriendo un padecimiento grave, crónico e imposibilitante, que les hace solicitar el derecho a finalizar con su vida.

    En un régimen democrático creo que debemos felicitarnos colectivamente cuando logramos consensos sociales que permiten promulgar leyes integradoras, leyes que hacen que nuestra sociedad sea más universal y permita que personas con diferentes forma de entender el mundo, diferentes ideologías, diferentes formas de pensar, puedan vivir en paz y en convivencia en nuestra comunidad. Logrando que unas, dominantes o no, no puedan imponer su forma de entender la vida al resto.  Así, lograremos, fortalecer la democracia y a nuestra sociedad.

    Cuando hablo de leyes integradoras, me estoy refiriendo a leyes que permiten ejercer derechos individuales, que reconocen la libertad de actuar y pensar sin que ello perjudique a terceras personas y por tanto, desarrollar un proyecto vital personal sin que ello entre en conflicto con el resto de la sociedad. Las leyes integradoras no obligan ni prohiben, sino que reconocen un derecho a unas personas que desean ejercerlo y no obligan a los demás a tener que ejercerlo ni prohiben a esas personas que desean hacerlo el poder hacerlo.

    Las leyes que generan exclusión, por el contrario, son leyes que prohiben y/o obligan a partes iguales. Son leyes, por tanto, que excluyen de la convivencia una determinada forma de actuar o pensar; y que fuerzan a un grupo de personas a no poder actuar de una manera determinada (aunque esa actuación no tenga efectos más que en ellos mismos). Estas leyes son necesarias en muchas ocasiones para garantizar derechos universales (derechos a los que hemos llegado por consenso universal), y casi siempre intentan limitar aquellas actuaciones que ejercen unas personas y tienen como "víctimas" a otras diferentes.

    La Ley de regulación de la eutanasia que se aprobó el 25 de marzo de 2021 es una ley integradora, una ley que permite ejercer un derecho a aquellas personas que lo soliciten y que se encuentren en los supuestos regulados en la ley... pero y es importante no obliga a nadie a ejercer esos derechos, ni permite que nadie pueda decidir que ese derecho se ejerza sobre una tercera persona.

    Es este sentido, creo que estamos ante un texto legislativo que pretende ser extremadamente garantista y con ello evitar recelos sobre un uso inadecuado o un abuso de la misma, y entiendo que lo logra plenamente. 

    Un ejemplo del sentido integrador de la ley lo podemos encontrar en su artículo 16 en el que regula la Objeción de conciencia de los profesionales sanitariosAspecto que me parece relevante y que, sin duda, debe estar reflejado en el texto.

    Esta norma entiende la objeción de conciencia como un derecho y así lo recoge el artículo 16.1.  El texto no pone trabas o limitaciones a ese derecho; y refleja que "el rechazo o negativa a realizar la citada prestación por razones de conciencia es una decisión individual del profesional sanitario directamente implicado en su realización, la cual deberá manifestarse anticipadamente y por escrito". 

    Es un texto que pretende garantizar los derechos individuales tanto de usuarios como de profesionales... un texto integrador, como comentaba anteriormente. 

    Es por tanto, y en mi modo de ver, una ley que ensancha la democracia y que permite que nuestra sociedad sea más plural, más libre y más justa. 

    Por todo ello, todos deberíamos sentirnos satisfechos... y mi agradecimiento a todos los que con su trabajo y esfuerzo a lo largo de estos años lo han hecho posible.


martes, 4 de junio de 2019

XX Congreso de Calidad Asistencial del Principado de Asturias







Disculparme por tener abandonado el blog durante este tiempo... la verdad es que no he tenido tiempo. A las obligaciones habituales se añadió el honor de ser el presidente científico del XX Congreso de Calidad Asistencial del Principado de Asturias (Asociación de Calidad Asistencial del Principado de Asturias).

El día 13 y 14 de junio de 2019 se celebrará el XX Congreso de Calidad Asistencial del Principado de Asturias organizado por la Asociación de Calidad Asistencial del Principado de Asturias (PASQAL).

La cultura de la Mejora Continua de la Calidad es algo que nos implica a todos... es esencialmente una filosofía de vida, incluso más que de trabajo.

Cuando empece con esta tarea deseaba que hubiera una adecuada representación de trabajos provenientes de servicios de admisión y documentación clínica, de unidades administrativas de atención primaria, de unidades de trabajo social en salud, de servicios de atención al usuario...  hasta que no pase el congreso no desvelaré si ese deseo personal se vio cumplido.

Los Servicios de Admisión y Documentación Clínica incluidos en los Servicios de Atención al Ciudadano en Asturias conforman un caldo de cultivo perfecto para desarrollar proyectos de calidad.. perfectos para utilizar herramientas de acreditación o certificación de la calidad como son la ISO, EFQM y participar activamente en los centros que optan por la acreditación de la Joint Commission

ISO, EFQM, Joint Commission.... son herramientas muy útiles... pero lo importante es la esencia... que la cultura de la mejora continua de la calidad vaya calando en nuestras organizaciones sanitarias... ese es el verdadero reto.

La cultura de la mejora continua de la calidad implica valores esenciales en nuestra organización... evaluar resultados... reflexionar sobre los mismos y como podemos mejorarlos... atrevernos a desarrollar acciones para mejorar los mismos... tener la fortaleza y la capacidad para aguantar la resistencia al cambio e implantarlas... y evaluar el resultado de todo el proceso de forma crítica, honesta y sincera... y volver a empezar...

Realmente la mejora continua de la calidad implica nuestro empoderamiento como profesionales... rechazamos la inercia pasiva en nuestro trabajo diario... no nos resignamos a pensar que las cosas son así... entendemos que somos importantes y que parte de los resultados dependen de nuestro trabajo y de lo que hacemos (y no sólo de otros... políticos... ciudadanos... otras categorías.. otros niveles asistenciales...)... y refleja un espíritu crítico... autocrítico... aspecto inicial y clave para poder mejorar nuestro desempeño y la propia institución sanitaria en la que trabajamos.

Los servicios de Admisión y Documentación Clínica están llenos de profesionales que creen activamente en estos valores... que los siguen cada día... lo he visto y lo veo a diario... Pero también creo que envueltos en organizaciones sanitarias donde hay profesionales que hacen transplantes... colocan prótesis ... etc... parece que el trabajo de los profesionales y servicios de admisión pudiera parecer menor... y no parecer relevante.

El SNS tiene como principio básico la universalidad en la atención, la equidad en el tratamiento de los ciudadanos, la accesibilidad de los servicios, la participación ciudadana como elemento clave para la mejora del mismo... y en todo ello, el protagonismo de los profesionales de los Servicios de Admisión y Documentación Clínica, Unidades de trabajo Social, Servicios de Atención al Usuario y Unidades Administrativas son esenciales

Ayudar a las Gerencias y a los jefes de servicio para mejorar la optimización y rentabilidad de la atención, pudiendo analizar tiempos muertos y detección de bolsas de ineficiencia... que se puedan atender más pacientes en consultas en el mismo tiempo... operar más pacientes con los mismos quirófanos... priorizar a los mismos por la gravedad clínica... garantizar derechos de acceso controlando la demora de unos y otros... contribuyendo a gestionar adecuadamente el recurso cama... analizando quejas, reclamaciones y opiniones de los pacientes y ciudadanos como elemento clave de la participación ciudadana para mejorar nuestros servicios... manteniendo un sistema de codificación que permita analizar los resultados y tomar decisiones en función de los mismos... contribuir a disponer de una adecuada información clínica que permita mejorar la continuidad asistencial y la seguridad del paciente... Aportar justicia social al sistema, abordando situaciones complejas de grupos vulnerables y buscando recursos públicos que puedan equilibrar esa situación...

Mis muy queridos compañeros de los Servicios de Admisión y Documentación Clínica, y en Asturias, Servicios de Atención al Ciudadano... debemos ser conscientes... claramente conscientes que nuestra labor es esencial para los ciudadanos... que aporta valor añadido y contribuye a todos los resultados globales del SNS... Y debemos estar comprometidos, orgullosos y sentirnos parte esencial de los hospitales y centros de salud para la atención adecuada a nuestros ciudadanos.

Estoy seguro que parte de los trabajos presentados en el XX Congreso de Calidad Asistencial del Principado de Asturias lo harán profesionales de los Servicios de Atención al Ciudadano.

Ya os contaré a la vuelta...


#pasqal2019





domingo, 12 de mayo de 2019

XVI Congreso Nacional de Documentación Médica. SEDOM.





Del 13 al 15 de junio de 2019 en Toledo se celebra el XVI Congreso Nacional de Documentación Médica de la Sociedad Española de Documentación Médica en Toledo.

Y empieza fuerte!! 

La ponencia inaugural "¿Es posible la aplicación del sistema Lean Healthcare en los Servicios de Admisión y Documentación Clínica?" a cargo de la Dra. Marta Jorge Vispo del Instituto Lean...

Consulta el programa e inscríbete en el siguiente enlace:

XVI Congreso Nacional de Documentación Médica. SEDOM.


domingo, 7 de abril de 2019

Ética de las Organizaciones Sanitarias.: un paso más.



La bioética surge en los años 70, y aunque inicialmente surge con un carácter global puesto que apuntaba más a los problemas morales de la relación entre el desarrollo de la tecnología biológica y el futuro ecológico y humano del planeta, la realidad es que rápidamente la bioética clínica comienza a dominar el desarrollo de la disciplina.  La bioética clínica estudiaba las repercusiones éticas de la tecnología médica en las relaciones sanitarias entre profesionales y pacientes. 

En un primer momento los debates bioéticos están dominados por la teoría del consentimiento informado y por los problemas ético/jurídicos sobre la retirada o no inicio de terapias de soporte vital.

Progresivamente se comienza a observar que tanto el origen como la posible solución de los conflictos éticos entre pacientes, familias y profesionales están directamente relacionados con la estructura y funcionamiento de la organización. 

Así, de forma progresiva, los límites entre lo clínico y profesional por un lado y lo organizativo y administrativo por otro quedan cada vez más borrados. 

El problema de la alta tecnología que se va incorporando, en los años setenta, de forma creciente a la atención sanitaria no era unícamente de orden ético individual para pacientes y profesionales... sino que generaba problemas de orden económico. 

La progresiva e incesante incorporación de la tecnología sanitaria junto con la cada vez mayor complejidad de las organizaciones sanitaria que pasaron de realizar prestaciones de servicios basadas en la autoridad del médico a prestaciones complejas donde intervienen muchos profesionales al mismo tiempo provocó que en los años setenta los costes sanitarios se disparasen en Estados Unidos. 

Tras la crisis del petróleo en 1973 se hizo patente que era necesario un ajuste económico en el campo sanitario norteamericano. 

Estas circunstancias provocaron la aparición de la medicina gestionada, que no es otra cosa que el condicionamiento explícito de las decisiones clínicas por factores económicos.

Señala Pablo Simón en su artículo "La ética de las organizaciones sanitarias: el segundo estadio de desarrollo de la bioética" que el punto de arranque más importante de esta nueva perspectiva pudo ser el pago prospectivo en función de la clasificación de pacientes por GDR (Grupo de Diagnóstico Relacionado) que introdujo el programa Medicare en 1983. También se exigía a los hospitales realizar auditorías externas periódicas de sus criterios de admisión y alta, de su asignación de pacientes a los diferentes GDRs, la cantidad y calidad de la atención prestada, etc... 

El pago prospectivo era un elemento motivador para los hospitales ya que si conseguían reducir el coste de su GDR podrían generar beneficios. Y suponía un nuevo escenario para los profesionales, ya que por vez primera los gestores marcarían como deficientes en calidad o cantidad las actuaciones desarrolladas por ellos, y además condicionarlas económicamente de forma explícita. La variabilidad clínica comenzó a estar señalada como principal culpable de la ineficiencia de las organizaciones sanitarias.

Este sistema introducido por Medicare fue rápidamente incorporado por la mayor parte de las entidades privadas compradoras de servicios sanitarios. Las cuales hasta ese momento utilizaban básicamente el pago por servicio a la institución sanitaria o al profesional que prestaba el mismo. Y cuyos costes crecían de forma exponencial poniendo en compromiso su viabilidad futura.

Este cambio provocó que progresivamente los profesionales sanitarios tuvieran que justificar ante su institución sus criterios a la hora de realizar un ingreso o la solicitud de determinada prueba diagnóstica o la intervención médica o quirúrgica elegida para cada paciente. Y en caso negativo podría sufrir algún tipo de penalización económica.

Esta situación de conflicto provocó que los profesionales, bajo el prisma de la Medicina Basada en la Evidencia, elaborasen protocolos y guías de práctica clínica que redujese la variabilidad injustificada y marcase patrones de funcionamiento clínico adecuado que amparasne sus decisiones.

Posteriormente las organizaciones compradoras de servicios sanitarios introdujeron la incentivación económica positiva en función de resultados de cantidad y calidad. 

Sea con estímulos positivos o negativos, el objetivo de las organizaciones fue el mismo; que los profesionales asumieran parcialmente el riesgo económico derivado de sus decisiones.

Muchos profesionales comenzaron a quejarse de estas practicas y se inició un debate ético y social cuyo argumento esencial era que estas prácticas de incentivación positiva o negativa no transfieren el riesgo al profesional sino al paciente; ya que se coarta la libertad del profesional a la hora de tomar decisiones clínicas teniendo en cuenta no sólo lo que es bueno para el paciente sino esas incentivaciones. Apuntaban que esto era contrario a la ética médica.

El debate sobre la medicina gestionada en los años noventa fue intenso... y abarcó temas con la doble agencia de los médicos, la selección de pacientes, la limitación de terapias, la erosión del derecho al consentimiento informado, el riesgo moral de la incentivación económica de los médicos... 

En este entorno las organizaciones sanitarias norteamericanas comenzaron a buscar formas de reforzar  su credibilidad ética. Las organizaciones sanitarias decidieron  incorporar los códigos éticos para ajustarse a las normas de los programas federales de los que recibían fondos que se habían creado para impedir las prácticas de corrupción de las empresas que recibían fondos públicos.. y que a su vez se habían creado tras los escándalos de corrupción de la administración como el Watergate.

La presión exterior por el Departamento de Justicia a las organizaciones sanitarias fue cada vez mayor, y crecía en paralelo al crecimiento de la importancia y relevancia de estas organizaciones. 

Hasta ese momento estos mecanismos no dejaban de ser mecanismos de control externo, pero para que se transformaran en herramientas de reflexión interna tuvo que entrar en escena la aparición de la ética de los negocios, o ética de la empresa a finales de los años ochenta.

La ética de la empresa aportó al debate social cuatro aspectos esenciales:

1. Reflexión sobre las responsabilidades morales y sociales de las empresas que van más allá de lo que hasta ese momento se consideraba como mera responsabilidad hacia los propietarios o accionistas en términos de obtener el mayor beneficio económico posible.

2. Desarrollo de una forma de análisis de esas responsabilidades, la teoría de los stakeholders, que implica el análisis de los intereses, derechos o valores de todos los afectados directa o indirectamente por una decisión empresarial.

3. Reflexión sobre la necesidad de entender las empresas como organizaciones sociales con identidad moral, con fines y valores propios, que pueden y deben analizarse críticamente; y que deben ser desarrollados de forma participativa por todos sus integrantes.

4. Sólo las empresas con ética consistente y coherente podrán alcanzar grados de excelencia adecuados y sobrevivirán a las exigencias de los consumidores. 


Bioética clínica, Ética de las Organizaciones y Ética de los Sistemas de Salud.

Para entender la diferencia entre la bioética clínica, la ética de las organizaciones y la ética de los sistemas de salud podemos imaginar una serie de círculos concéntricos que parten del paciente o usuario en el centro. En el primer círculo, el más cercano al paciente, se situaría la bioética clínica.

La bioética clínica se articula en torno al paciente o usuario, y en las que junto con él participan los profesionales sanitarios y la familia. Es por tanto un campo de análisis centrado en la toma de decisiones clínicas concretas con repercusión inmediata en la salud o vida del paciente.

En el círculo siguiente se situaría la ética de la organización sanitaria; ya que esa interacción profesional-paciente se produce en un entorno determinado, en una organización sanitaria que tiene sus propios valores, su estructura, su forma de funcionar que condiciona inevitablemente el encuentro profesional-paciente.

La ética de la organización esta más centrada en lo corporativo y en lo estructural, en  procesos, procedimientos y protocolos. La orientación es más normativa y preventiva que casuística.

El tercer círculo concéntrico contiene el ámbito de la ética de los sistemas de salud y de las políticas de salud que guían la manera de prestar atención de salud a toda la sociedad. Correspondería a la manera de hacer efectivo el derecho a la atención sanitaria teniendo en cuenta aspectos de justicia en relación a la financiación, acceso y ámbito de la provisión de servicios de salud.

El cuarto círculo haría referencia a la ética de la salud pública internacional que abordaría el análisis ético de las causas de la altísima morbimortalidad de los países pobres  o los problemas éticos de la investigación transnacional con seres humanos. 

Un quinto círculo haría referencia a la ética ecológica global, donde se produce la interacción entre la humanidad, técnica, economía y política con el planeta. En este ámbito se producirían debates sobre el desarrollo sostenible. Cuando Van Potter propone el término de bioética esta pensando más en este último círculo que en los previos; y cuando se avanzó desde la bioética clínica a la ética de las organizaciones entendió el cambio como positivo por cuanto implicaba que las personas comenzarían a asumir responsabilidades éticas más allá de las estrictamente privadas, avanzando hacia una visión más colectiva de las mismas.

Se supone que el futuro de la bioética pasa por realizar este camino pasando del primer círculo hasta llegar al último donde se configuraría como una bioética global. Por ello se considera a la ética de las organizaciones como el segundo nivel de desarrollo de la bioética.




Robert Lyman Potter en su artículo de 1996 define la ética de las organizaciones "como el uso intencionado de los valores para guiar las decisiones de un sistema. El uso intencionado de esos valores implica que los miembros de un grupo cooperativo de personas han reflexionado sobre un conjunto de valores, los han articulado correctamente y los han aceptado como normativos para la cultura de su organización. Dado que consideran normativo ese conjunto de valores, éste constituye la primera guía que dirige la toma de las muchas decisiones que se requieren para conducir dicho sistema hacia el fin subyacente en dicho conjunto de valores consensuados".

Pablo Simón define una serie de 10 enunciados sobre la ética de las organizaciones basándose en los elaborados por Robert Lyman y que nos ayudan a definir conceptualmente la ética de las organizaciones:

1. La business ethics aplicada a las empresas sanitarias no es lo mismo que la ética de las organizaciones sanitarias. Las instituciones sanitarias tienen una dimensión empresarial que les exige tener una correcta cuenta de resultados económicos; pero lo económico no es el único valor en juego en una organización sanitaria e incluso puede no ser el prioritario.

2. La ética de las organizaciones sanitarias tampoco es, sin más, la ética de los equipos directivos, la ética de los gestores, ni tampoco la ética de los profesionales sanitarios, aunque su existencia será imposible si no trata de armonizarse con todas las anteriores y conducirlas en su misma dirección. Así mismo, la ética de la organización no es la simple suma de las éticas personales de cada uno de sus miembros.

3. Todas las acciones humanas tienen implicaciones morales, incluyendo las decisiones clínicas, las de gestión y las de organización en su conjunto.

4. Todas las organizaciones vivas y en funcionamiento tienen su propia ética, con frecuencia no explicitada y a veces no fácilmente perceptible desde fuera ni desde dentro. Trabajar en ética de las organizaciones consiste, en primer lugar, en hacer visible y analizable dicha ética implícita.

5. Todas las organizaciones se componen de personas, y todas (directivos y profesionales) toman decisiones basándose en valores: los propios, los de su entorno de trabajo o los de la organización en su conjunto. La ética de las organizaciones trata de armonizar todos esos valores en una misma dirección.

6. Los códigos de ética son útiles porque promueven la discusión y sirven de orientación general; sin embargo, no es posible tomar decisiones basándose en una aplicación mecánica de sus postulados. Ésta es la limitación de todo marco deontológico, sea médico o empresarial.

7. Las decisiones organizacionales, como las decisiones clínicas, requieren ser analizadas desde el punto de vista ético. Las metodologías y principios éticos generales a utilizar en ambos casos pueden ser similares.

8. Las organizaciones aprenden: pueden cambiar a mejor su conducta y su carácter moral gracias a un cambio intencional en los valores o en los procedimientos adecuados para respetar dichos valores. También pueden empeorar, y a veces lo hacen.

9. Las organizaciones tienen a ofrecer resistencia a los cambios, sean cuales sean. Los cambios en la ética organizacional no son una excepción.

10. El fin último de la cultura ética de una institución sanitaria está estrechamente relacionado con el fin de la medicina: realizar las acciones adecuadas para proporcionar el mayor bien posible a la salud del paciente respetando su autonomía. Esto es inseparable de una buena gestión de los servicios sanitarios. La ética de las organizaciones debe ayudar a optimizar una gestión de calidad.

Siguiendo a Pablo Simón, los contenidos fundamentales de la éticas de las organizaciones sanitarias se podrían agrupar en cuatro grandes áreas:

1. Un primer bloque tiene que ver con los contenidos propios de la bioética clínica con el fin de protocolizar las actuaciones de la organización para prevenir el conflicto ético o actuar de forma coherente si llega a producirse.

2. Un segundo bloque aborda los contenidos relacionados con las cuestiones económicas y de gestión. Se tratarían aquí los temas de financiación (relación con los financiados, con los usuarios y con los proveedores). También abordarían los temas de acceso a las prestaciones, uso eficiente de las mismas, y a los recursos humanos (contratación, supervisión, remuneración, incentivación y participación en las decisiones). Y las relaciones con proveedores, publicidad y relaciones exteriores de la organización.

3. Nada de lo anterior puede abordarse si la organización no tiene claros los fines y valores que guían sus actuaciones. Por ello, la ética de las organizaciones debe fomentar la reflexión sobre dichos valores y ayudar a que se plasmen en la planificación estratégica de la misma (misión, visión y valores) o su código ético; y facilitar que las actividades y sus procesos de toma de decisiones sean coherentes con dichos valores. Esto refuerza la idea de la dimensión preventiva y protocolizado de la ética organizacional y en su estrecha relación con la cultura de la mejora continua de la calidad.

4. La dimensión educativa es fundamental para la ética de las organizaciones; siendo ineludible generar un clima ético adecuado. Sin este clima se bloqueará toda posibilidad de cambio. Si no hay implicación de las personas que integran la organización (desde directivos a profesionales) en la construcción de esta ética colectiva, la institución u organización acabará por pagar su falta de excelencia.


Relaciones entre la ética de las organizaciones y la Cultura de la Mejora Continua de la Calidad.


Existe acuerdo en que 1995 es el año que marca el arranque de la reflexión teórica sobre la ética de las organizaciones. El motivo es que ese mismo año, la JCAHO, la organización acreditada de instituciones sanitarias más importante de Estados Unidos incluyó en su manual de acreditación un nuevo capítulo dedicado a los derechos de los pacientes; y estableció una serie de nuevos criterios y estándares agrupados bajo el título "ética de la organización". Así este nuevo capítulo se tituló "Derechos de los pacientes y ética de la organización".

La JCAHO nació en 1952 para dar continuidad al Programa de Acreditación de Hospitales que hasta ese momento líderaba el American College of Surgeons. La nueva JCAHO surgió del acuerdo entre cinco asociaciones profesionales importantes: American College of Surgeons, American College of Physicians, American Medical Association y American Hospitals Association y la canadiense, Canadian Medical Association.

En 1958 la asociación canadiense se retiraron para formar su propia entidad acreditada. Y en 1964 JCAHO se independizó de las asociaciones profesionales tanto económica como funcionalmente; y en lo siguientes años se convirtió en entidad acreditada oficial de las instituciones sanitarias que querían recibir fondos de los recién creados programas federales Medicare y Medicaid.

El papel de JCAHO en el impulso de la metodología de la calidad en las instituciones sanitarias de Estados Unidos es clave y obvia. Pero la JCAHO, y su división internacional la Joint Commission International Accreditation, han tenido también un papel relevante en el desarrollo de la bioética. A lo largo del tiempo la JCAHO ha ido incluyendo en sus diferentes manuales aspectos relacionados con la ética de las organizaciones de forma progresiva.